Manifiesto de mi auto lego : Hachi Go. Para servirle

 

 

hachi go

He pasado por tres dueños, tengo 10 años de vida, soy de una marca que se fusionó con Chevrolet y todavía quedamos algunos Corsa del 98, dando vueltas. Somos pequeños, chupamos bencina más que una esponja o un borrachito pero nos resistimos a morir. Pero aún sobrevivimos.

Yo soy un auto lego, de color rojo bretón, bien carreteado para mis años de vida. Primero me cuidó un hombre, creo que bastante bien. Después un “lolo”, que me sacó harto el jugo y me llevaba a todas partes, me trató bien. A excepción de mi radio que como era desmontable, la caja la usó de cenicero… Tenía las siliconas quemadas y maltrechas. Pero fui feliz.

Mi última dueña – sí, mina- fue bien porfiada para aprender a manejar. Le costó como 1 año y muchas “ X” en los exámenes de conducir. Nunca aprendió a estacionarse entre los 4 conos y mucho menos, hacerlo entre 2 autos. Se le fue en collera, el cambio de aceite, la mecánica, alimentarme bien con mis 95 octanos. Fue bastante despreocupada.

Entre mis características es que soy un auto lego: se salen las perillas de las ventanas, el botón de las luces de emergencia, la tapa de la bencina ( bueno, eso venía de los dueños anteriores), la manilla de las puertas y de la luz interior. También suelo perder mis tapas con facilidad porque mi dueña tiene una fascinación especial con los hoyos de las calles…

A mi descuidada dueña, le conocí sus pololos, a los amig@s, también a los que ya no lo son o a los que se fueron a estudiar a otras partes. Me hizo derrapar en sitios eriazos, me ha estacionado en cualquier parte, ha perdido 2 espejos laterales derechos, la antena de la radio y echó a perder mi encendedor. Tampoco me baña ni me aspira muy seguido y además, he sido vomitado. Me ha prestado a toda su familia, a veces me usa como “ rent a car”, me han manejado sus amigos, y hasta ahora no le había fallado.

Creo que estoy un poco más viejo que cuando me conoció hace 4 años aproximadamente. Cuando intentó manejarme y controlar mi dirección asistida y la reversa que está antes de la primera. No puedo olvidar sus peripecias tratando de aprender a pasar la quinta velocidad. Es normal, que ya esté cansado pero siempre he tratado de funcionar y de que mis partes anden por carente de bencina que esté. Me he quedado en pana de batería pero nunca de combustible. Ella ha roto la chapa de contacto y ahora funciono con 2 llaves. Soy un auto lego al 100%. Y también estoy llegando a mi vida límite…. No sé si salga de la última aventura de mi propietaria. Me quedé empantanado en una calle, me inundé, me anegué, el agua llegó hasta el freno de mano… Ella trataba de hacer contacto pero no pude. Literalmente, tenía el agua hasta el pescuezo.

Ahora sigue lloviendo, me tuvieron que dejar en esa calle, estoy esperando ansioso que vengan por mí a buscarme. Nunca me habían dejado tirado a la buena del Señor de los Automóviles, solo, mojado y en pana… No sé si es normal sentir miedo de que algo me pase, que me choquen, que a ella la multen… Pero mi mayor temor es que ya no pueda funcionar más, que esta haya sido mi muerte y que hasta aquí ha llegado la historia del auto lego… Tendré que esperar hasta mañana, día en el que la grúa me recogerá y me llevará a mi hogar… Lo que pase después es una carrera incierta..

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